LATERCERA.COM

.

Revista Qué Pasa    

ojosdelallave

anterior

Breves

La designación de Carey

Breves

De vuelta a Harvard

Breves

Enfoque: El arte de improvisar

Breves

El refugio de Angelini en Azapa

Breves

Estrategia conocida

siguiente


Enfoque: El arte de improvisar

Salvo una que otra excepción, en Chile los gobiernos son avezados cultores en el arte de improvisar políticas públicas apurados por la contingencia, las elecciones u otro evento que los obligue a empeñarse en resolver en semanas lo que no han evaluado ni estudiado en meses. El actual gobierno no es la excepción, y su agenda corta contra la delincuencia emerge como la mejor prueba. Puede que los planes que de ella surjan estén bien encaminados. El problema es que las buenas políticas públicas -las que realmente tienen efectos de largo plazo- no se improvisan.

La entrevista a Gary Becker es la mejor prueba de que grandes problemas como la delincuencia requieren análisis, estudios, expertos y, sobre todo, gobiernos con mirada de largo plazo. La teoría del Premio Nobel sobre la racionalidad con que funcionan los delincuentes es de fines de los '60. Con todos sus avances y retrocesos en este campo, Estados Unidos -tanto el gobierno central como los gobiernos locales- lleva décadas estudiando respuestas a la delincuencia desde múltiples disciplinas.

Chile está en la vereda opuesta, al punto que, por ejemplo, aún no existen cifras oficiales de largo aliento sobre uno de los grandes pies forzados del delito: la reincidencia. Lo peor de todo es que reunirlas no representa ningún esfuerzo: a los organismos oficiales le costaría poquísimo obtenerlas. Pero nadie está preocupado de hacerlo. Y si a nadie en el gobierno le quita el sueño recabar esa información, mucho menos interés se advierte en revisarla y sacar conclusiones. De allí a la improvisación hay sólo un paso. 

Hay quienes dicen que el problema de países como Chile es tratar de implementar políticas del Primer Mundo con recursos del Tercer Mundo. Becker descarta que los recursos sean un problema. En parte puede que tenga razón. Pero aunque no lo dice, alude a un asunto de fondo: quizás el problema en  Chile en el caso de la delincuencia no es la falta de recursos del Primer Mundo. Lo que a veces parece escasear son esos cerebros del primer mundo mirando más allá de la contingencia.