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Esta semana Guido Mantega, ministro de Hacienda de Brasil, tuvo un paso fugaz por Santiago. En esta entrevista, cuenta las claves para entender el boom brasileño, alaba los fondos soberanos, relata cómo han enfrentado la crisis mundial y explica dos modelos de empresa que en Chile son seguidos con atención, sobre todo a la hora de discutir el futuro de Codelco: Petrobras y Vale do Rio Doce.

Por  Axel Christensen
Fotos  Maglio Pérez
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Guido Mantega (59) es uno de los hombres claves detrás del asombroso crecimiento económico que ha tenido Brasil en los últimos años. Desde abril del 2006 ocupa el cargo de ministro de Hacienda y como tal ha diseñado innovadoras políticas, como el fondo soberano cuya aprobación verá el Parlamento de ese país en las próximas semanas.

Considerado uno de los asesores más cercanos al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Mantega es militante del Partido de los Trabajadores (PT)  y desde 1993 consejero personal en materias económicas del mandatario brasileño. Fue, además, el cerebro detrás de la exitosa campaña que puso al líder del PT a la cabeza de Planalto en 2003. Ese mismo año, este economista y doctorado en Sociología de la Universidad de Sao Paulo, asumió como ministro de Planificación y meses más tarde se convirtió en el presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES).

Esta semana Mantega tuvo un fugaz paso por Santiago, donde fue expositor en el seminario sobre fondos soberanos organizado por el Ministerio de Hacienda de Chile.

Dentro de su apretada agenda concedió este entrevista exclusiva a Qué Pasa. El ministro disfuta que a su país hoy el mundo lo mire con otros ojos: "Hay un entusiasmo grande con Brasil. Creo que es una de las economías consideradas más dinámicas en este momento. Ya se habla de una potencia emergente y el comercio externo está creciendo. Tenemos una economía diversificada, que no sólo vive de los commodities: construimos, hacemos aviones, automóviles, software".

Brasil en medio de la crisis

-¿Cómo ha capeado la crisis Brasil? El gran mercado interno que poseen los favorece...
-Claro. Por ejemplo, si ocurre una reducción de la demanda de commodities internacional, tenemos el mercado doméstico, que son casi 100 millones de consumidores.

-Muchos hablan del boom brasileño. ¿En qué consiste la clave del crecimiento del país?
-Nuestra política económica se centra fuertemente en la integración social y en la movilidad social. Esto se traduce en que el número de consumidores está creciendo mucho en Brasil. Para que tenga una idea, en los últimos cuatro a cinco años han ingresado al mercado de consumidores entre 20 y 30 millones de personas, que hoy pueden comprar un auto, aparatos electrónicos, adquirir una vivienda. Esto era imposible hace un tiempo atrás.

Hoy Brasil crea en promedio 250 mil puestos de trabajo por mes. Y me refiero a trabajadores formales, con contrato y que pagan sus impuestos. Esto quiere decir que la masa asalariada crece entre 6 % y 7% anualmente. El nivel de consumo promedio gira en torno al 13%, el de inversión aumenta en más de 15% al año. Como aumenta la demanda y la oferta, crece la capacidad productiva del país.

-¿Cómo han enfrentado la plaga inflacionaria que afecta al mundo?
-Tenemos controlada la inflación. Brasil es uno de los países que está mejor aspectado en esta coyuntura del aumento de los precios de los commodities. Nuestra inflación es menor que la de Chile, India, China, Rusia y Argentina, por nombrar algunos países. Es parecida a la de los países europeos, pero nosotros contamos con un crecimiento fuerte.

Las tasas diferenciadas

-Usted menciona el crecimiento y el consumo y el retorno patrimonial de las compañías, pero eso se da con un nivel de tasas de interés muy altas aun en Brasil. Usted decía en la conferencia que a los brasileños les gustan las tasas de interés altas...
-En verdad eso le gusta al Banco Central, no a todos los brasileños.

-¿Es una prioridad para ustedes bajar las tasas?
-Es importante entender, cuando se habla de este tema, que en Brasil existen tasas diferenciadas, no existe una sola tasa. Ese es el secreto, porque sería casi imposible un desarrollo, un crecimiento de la economía, con una tasa del 14% ó 15% anual. Debemos tener la inflación controlada, pero con una tasa de 6,5% ó 7% real es imposible hacerlo.

-¿Cómo funcionan las tasas diferenciadas?
-Por ejemplo, existe el crédito libre, que se enfoca principalmente en los consumidores. Los brasileños están habituados a pagar tasas muy altas en el financiamiento del consumo.

Luego tenemos el crédito a largo plazo, que lo entrega el estatal BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social), con tasas promedio de entre 8% a 9% (2% a 3% por sobre la inflación). Sin embargo, para los sectores prioritarios de la economía es incluso menos que eso: puede ser 7% total, lo que en términos reales es cercano al 1%.  En la agricultura, las pequeñas empresas acceden a préstamos de 0% y 2% para la compra de máquinas agrícolas. Con una inflación de 6%, la tasa real es negativa. Para entender la economía brasileña es necesario saber que existen tasas diferenciadas.

- Y además existe acceso al mercado de capitales...
- Existe un mercado de capitales fuerte, donde las empresas pueden financiarse con acciones. El año pasado el mercado de capitales ofreció una considerable cantidad de millones de dólares en acciones y capital de riesgo (US$ 31 mil millones en colocaciones entre nuevas  empresas y las ya existentes). Eso indica que tenemos fuentes de financiamiento distintas. Además hay que sumar las fuentes externas de financiamiento, aunque hoy están más restringidas por la crisis, pero existen muchas empresas que han captado dinero desde el exterior.

-El otro aspecto que tiene que ver con las tasas altas es que el real se haya ido fortaleciendo cada vez más. Con ello eventualmente se puede ver afectada la competitividad de las exportaciones brasileñas.
-Antes de esta elevación de precios, inflación internacional y crisis, las tasas de interés del Banco Central estaban cayendo. Empezamos en 19,75% en el 2005 y fueron cayendo hasta alcanzar un 11, 25% a fines del 2007. Este año hubo una elevación de 1,75% y ya estamos en 13%. Pero en los últimos tres años la trayectoria fue distinta. Cuando se supere esta situación de inflación, las tasas volverán a caer y se aproximarán a las que tuvimos anteriormente.

La relación con el Banco Central

-¿Cómo es su relación con el Banco Central? Porque uno tiene que tener cuidado de no dar demasiadas dosis de medicina al paciente, ya que puede ser peor que la enfermedad. Ellos tienen un mandato claro de meta inflacionaria; por otro lado, su preocupación es que Brasil siga creciendo a un buen ritmo.
-Exactamente. El Banco Central tiene una autonomía que no es formal, pero sí informal. Éste decide la tasa que cree que debiera ser, pero quien define la meta inflacionaria es el Consejo Monetario Nacional. Yo soy el presidente del Consejo y hay dos ministros del Banco Central. Nuestro objetivo de este año es alcanzar el 4,5%, que es el promedio de lo que hemos tenido en los últimos 4 años. La misión del Banco Central es perseguir esta meta.

-¿Trabajan en conjunto con el Banco Central?
-Ayudamos al Banco Central con nuestras políticas fiscales. Por ejemplo, cuando aumentó la inflación, nosotros aumentamos el superávit, el ahorro, para disminuir la demanda del país. Ahí trabajamos en conjunto entre el Fisco, el Banco Central y las políticas monetarias. El Ministerio de Hacienda también tiene la posibilidad de colocar tasas para el crédito: así aumentamos el costo del crédito para disminuir su crecimiento. Trabajamos juntos en una misma dirección, pero cada uno hace su aporte.

-En Chile el Banco Central también trabaja coordinadamente con Hacienda -aunque la autonomía sí es  formal- y deben enfrentar juntos las presiones políticas de querer gastar más -sobre todo cuando hay periodos eleccionarios- versus ahorrar  y tener superávit. ¿Cómo enfrenta usted eso, particularmente con la coalición de gobierno a la que usted pertenece?
-El presupuesto brasileño tiene una meta de superávit de cuenta corriente primario (es decir, antes del pago de intereses de la deuda pública). Eso establece un límite para los gastos que no se puede traspasar.

-¿Y ése es un límite formal como la Ley de Responsabilidad Fiscal en Chile?
-Sí es formal. Hasta el 2002, los gobiernos tenían un 3,8% de superávit primario. Cuando asumió el gobierno del presidente Lula -en 2003-, el gobierno espontáneamente definió el límite en 4,25% y nos comprometimos a establecer estos límites en todos los presupuestos anuales. Para ello hay una Ley de Directrices que se redacta antes de hacer el presupuesto y la cual establece que para ese año el superávit primario debe ser de tanto por ciento. Como se establece por ley, se debe cumplir. Nosotros elevamos en un principio este límite al 4,25% y lo mantuvimos, pero después se redefinieron las cuentas nacionales y se descubrió que el PIB brasileño era mayor del que se estaba calculando, entonces el 4,25% se transformó a 3,8%. Hace ya cinco años que ése es nuestro objetivo.

-¿Existe consenso político en torno de esta norma?
-Existe un consenso político en torno de esta medida. Este 2008 aumentamos el superávit a 4,3%, porque en la realidad estábamos haciendo más: en 2007 logramos 4%, pero del nuevo PIB, lo que es más que el 4,5% del antiguo. Para el 2008, según los últimos datos, estamos en 6%: ése es el número del primer semestre del año. Es el mejor resultado de toda la serie histórica desde el inicio de los años 90, cuando Brasil decidió ser más responsable fiscalmente. Esto y el ahorro hablan de un Fisco muy seguro en Brasil. Podemos asegurar que el crecimiento continuará en los próximos años y que esta crisis no va a afectar.

-¿Tienen un rango sobre el cual quieren que se mueva el crecimiento?
-Tenemos una meta de 5% de crecimiento hasta el 2010, que es cuando termina el mandato de Lula. Esto más un superávit primario del 3,8% promedio y una meta de inflación en torno al 4,5%. La política económica brasileña es muy transparente, porque decimos cuáles son las metas que buscamos. Por eso damos garantía.

La experiencia de Petrobras y Vale

-Usted mencionó que hay mucho potencial de desarrollo de petróleo en Brasil. Aquí en Chile también tenemos mucho potencial de desarrollo en minería, pero tenemos una decisión difícil que tomar: si este desarrollo lo deben hacer manos privadas o públicas. Codelco es una empresa 100% estatal; en Brasil, Petrobras se abrió a capitales privados hace algún tiempo. ¿Cómo enfrentan ustedes hoy el dilema con respecto a los nuevos recursos petrolíferos: explotarlos a través de una empresa mixta -como Petrobras- o a través de una 100% estatal?
-Los nuevos descubrimientos de petróleo cambiarán las dimensiones de la riqueza que hay en el subsuelo. El presidente Lula nos entregó la atribución de, en tres semanas, presentar una propuesta. Pero cualquiera que sea el modelo, Petrobras tendrá un papel fundamental, porque es una de las compañías más grandes del mundo en el rubro, tiene un patrimonio de más de  US$ 200.000 millones, expertise y la tecnología para hacer esas inversiones. Aún no sabemos exactamente cuál será el modelo, porque el presidente Lula no lo ha decidido, pero naturalmente se abrirá una discusión con la sociedad para saber cómo lo haremos.

-Vale do Rio Doce es otro ejemplo que se da en Chile. Es una de las mineras más grandes del mundo y pasó de manos del Estado al sector privado.
-Vale do Rio Doce es la gran minera brasileña. Es la cuarta o quinta más grande del mundo y es propiedad del sector privado, aunque el BNDES tiene el 8% de su propiedad y los fondos de pensión manejan el 48%.

-Nosotros miramos con atención esa experiencia, sobre todo porque Codelco podría seguir el camino tomado por Vale, ya que requiere de inversiones y porque también hay fondos de pensiones que puntualmente podrían invertir en el capital de la empresa. ¿Ustedes están más contentos con la experiencia de Vale o con la de Petrobras?
-Creo que cada país tiene sus peculiaridades y especificidades. No creo que exista una sola fórmula que deba ser adoptada por todos los países. No sabría decir cuál es el mejor camino para Codelco y no osaría entrometerme en la política económica de otro país. Estamos satisfechos con Petrobras, porque es eficiente. Pero el control es del gobierno: yo soy miembro del Consejo de Administración. Aunque abrió el capital, Petrobras trabaja como empresa estatal. Y con mucha eficiencia.

-¿Pero tiene que asumir los estándares de transparencia de una empresa abierta?
-Como tiene acciones y valoración en Bolsa debe cumplir dicha performance. Creo que es importante que empresas como Petrobras sean estatales porque trabajan con recursos estratégicos: no creo que sea correcto que se privaticen estos recursos. En Chile el cobre es estratégico, porque es un recurso mundialmente importante, entonces pienso que no puede ser manejado con principios puramente de rentabilidad. Es necesaria una visión estratégica. Lo mismo con el petróleo en Brasil, es un tema de seguridad nacional, entonces debe haber una presencia del Estado. Ésta puede ser mayor o menor, pero debe existir.

Fondo soberano

-¿Qué impresión tiene de los fondos soberanos? ¿Cómo percibe el esfuerzo en explicar a la ciudadanía y a los parlamentarios las necesidades de crear un fondo para el futuro y no gastar los ingresos extraordinarios hoy?
-Yo tengo una excelente impresión de los fondos de Noruega y de Chile, porque ambos tienen como objetivo estratégico y principal mantener la estabilidad fiscal del país. También tienen el objetivo de poder acumular ahorro fiscal que luego puede ser utilizado no sólo por la generación presente, sino que por que vendrán en el futuro. Entonces estamos hablando de una estabilidad fiscal de largo plazo y eso es muy importante.

-En Brasil aún no se aprueba legalmente un fondo soberano. ¿Qué buscan con él?
-El objetivo que tenemos con la creación de nuestro fondo soberano es dar una estabilidad fiscal de largo plazo, lo que significa que cuando tenemos la posibilidad de ahorrar más lo hacemos para que después, en periodos de dificultad, podamos utilizar este ahorro, con el fin de tener una tasa promedio de crecimiento "pluriestable". Así se da estabilidad al crecimiento y éste puede ser de largo plazo. Esto es lo mejor que se puede hacer, porque cuando hay mucha inestabilidad el crecimiento es frágil. Para que tengamos inversiones robustas es necesario otorgar un horizonte de largo plazo.

-¿Cómo influyen los fondos soberanos a la hora de afrontar crisis internacionales como la que hoy estamos viviendo?
-Estos instrumentos fiscales que se están creando también pueden ser utilizados cuando hay grandes problemas internacionales como los que tenemos ahora. En la actualidad existe una crisis financiera importante que está generando dificultades para más de la mitad del PGB mundial (UE, EE.UU. y Japón), con problemas de inflación y de crecimiento. Si tenemos una retaguardia fiscal de magnitud podremos pasar por esta crisis con el mínimo de sufrimiento, con el mínimo de consecuencias.

Los nuevos polos de desarrollo

-¿Han hecho inversiones en infraestructura caminera? Aún persisten los problemas de tráfico en las ciudades y eso dificulta el crecimiento.
-Estamos invirtiendo mucho en infraestructura. Brasil en el pasado tuvo buena infraestructura, pero durante dos décadas de poco crecimiento ésta no creció. Por eso estamos avanzando en ese punto. En los sectores eléctricos, de transporte, ferroviario y portuario, estamos haciendo grandes inversiones. Lo que antes era una dificultad, hoy se ha convertido en una oportunidad.

-La energía es otro foco de inversión.
-Existen grandes inversiones hidroeléctricas y termoeléctricas, pero no descuidamos las energías alternativas: Brasil es el país con mayor producción de etanol. Los motores de la industria automovilística brasileña son flex-fuel: pueden funcionar con bencina, etanol o mezclado. Somos el único país que tiene esos motores. La industria automotriz es uno de los polos de desarrollo: tendremos la sexta mayor producción del mundo.

-¿Cuáles son los polos de desarrollo de Brasil?
-Los sectores de infraestructura y energía: ahí se concentran las mayores inversiones. En Brasil hay inversiones en gas, petróleo y etanol. También existe un sector de capital para producir máquinas y equipos. El sector agrícola también crece muy fuerte, con alta productividad y una mecanización muy fuerte. Somos los mayores productores de casi todos los principales productos agrícolas: primeros en carne; segundos en soya; primeros o segundos en azúcar.

-¿Los servicios financieros también son un punto fuerte dentro de la economía?
-Es un sector bastante fuerte dentro de la economía brasileña, no tenemos problemas subprime, la rentabilidad es muy alta y está aumentando el crédito.

-En Chile miramos con mucha admiración cómo el mercado financiero y de capitales de Brasil ha crecido en muy poco tiempo. En 2002 había mucha incertidumbre en Brasil, pero hoy se ha posicionado como una de las plazas financieras más interesantes, con compañías nuevas que se abren al público.
-Pero todo con reglas claras. Nuestro mercado de futuro es mucho más regulado que el de los Estados Unidos o el de Inglaterra. Entonces es sólido.

-La última es la pregunta más importante, ministro: ¿El domingo quién gana: el Scratch o la selección chilena?
-Como soy huésped de Chile prefiero no decir algo que pueda herir y menos hablar sobre un resultado que podría no agradar a los chilenos. Así es que digo "no sé".