|
Señor director:
En el último número de la revista Qué Pasa, aparece el ranking de las 50 personalidades más influyentes en la sociedad en el año 2008. Sin duda, las personas que ahí se destacan son muy relevantes en sus respectivas áreas. Lo que me parece lamentable y muy preocupante, es que entre este importante número de profesionales, no haya nadie ligado a temas de educación y salud; no veo a ninguna autoridad en la materia, científico, especialista o investigador líder, rector o docente que aparezca mencionado en este ranking. Dado que educación y salud son áreas reconocidas como fundamentales para derrotar la pobreza y hacer de éste un país más justo y equitativo, tal cosa me parece un mal presagio, que ayer además se vio coronado con una agresion inédita a la ministra Mónica Jiménez, hecho que podría demostrar una cierta subvaloración que la educación no merece.
Jaime Bellolio R.
De Navarro a Correa
Señor director:
Compartimos con Enrique Correa (edición Nº 1.943) que parte importante del progreso del país pasa por la cooperación público-privada, pero discrepamos que esa razón sea suficiente para obviar las agudas contradicciones que siguen persistiendo en nuestra sociedad. Gobernar no debe significar conciliar siempre. Hay veces en que el bienestar de la mayoría debe imponerse sobre los legítimos intereses económicos.
Lo que sí comparto plenamente con Correa es que muchas veces faltan los valientes, no para actos heroicos estériles, sino para levantar ideas, proyectos y defender valores y causas justas. Y aunque asumimos como un dato de la realidad la existencia del capitalismo, es una realidad que en su versión actual no nos gusta.
Y aunque volver a los tres tercios no es la mejor idea, tampoco lo es perpetuar la sociedad artificial construida sobre un excluyente sistema binominal. No comparto su pragmatismo como fórmula para la protección ambiental, pero sí la necesidad de que la sociedad debata todos los temas.
Alejandro Navarro Brain, Senador
|
Liberación de Betancourt
Señor director:
Ingrid Betancourt por fin está libre. De la cantidad de imágenes que hemos visto hasta ahora me quedo con dos: Ingrid plantada sobre la losa de la base aérea de Catam, en Bogotá, agradeciendo con una entereza conmovedora el fin de su larga pesadilla y luego en Francia, delante de la gigantografía que mostró su última prueba de vida, minutos antes de que esa foto cayera cual telón en medio de emocionados aplausos.
Me pregunto cuántas veces ella imaginó cómo sería este regreso a la vida y pienso que aun cuando hay un antes y un después de vivir por seis años secuestrada en la selva en condiciones infrahumanas, ella nunca ha dejado de ser la líder política que es. La ex candidata presidencial, la ex diputada y senadora elegida con la mayor votación, la cientista política, la fundadora del partido Verde Oxígeno, la madre, la hija, la sobreviviente de un secuestro, regresó con un mensaje integrador, un mensaje de paz, convencida del importante rol que debe jugar en la pacificación de su país.
Su fuerza y dignidad resultan inspiradoras y hablan de lo importante que es trabajar en pro de un bien común y de objetivos superiores. No todo pueden ser disensos y así se lo demostró Ingrid Betancourt a su otrora enemigo político, el presidente Álvaro Uribe.
Esperanza Cueto, Presidenta de ComunidadMujer
|
|