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El ADN de la discordia

Izq.: Maximiliano Trey -en una fotografía entregada por la familia del menor a Qué Pasa- murió el 10 de enero pasado. Der.: éste es el suplemento alimenticio que fue distribuido el año pasado con menor potasio del que se señalaba en el rotulado.

En enero pasado murió el menor Maximiliano Trey. Su familia argumenta que fue por culpa de Nutricomp ADN (alimento dietético nutricional), un producto fabricado por el laboratorio chileno-alemán B. Braun. Tres altos ejecutivos de la firma están hoy en la cárcel. La compañía reconoce errores, pero no dolo. Hay 19 querellas en curso y una indemnización de US$ 8 millones en juego.

Por  Paula Comandari
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De izquierda a derecha: Jorge Bofill y Luis Ortiz, defensores de los ejecutivos de B. Braun. A la derecha: Ciro Colombara, abogado del menor fallecido Maximiliano Trey.

Fue una tarea rutinaria la que desencadenó la batahola. El 18 de abril de 2007, el bioquímico Ezzio Olivieri -jefe de control de calidad del laboratorio chileno-alemán B. Braun- envió un correo electrónico a una firma brasileña para concretar un pedido: requerían una mezcla de minerales para producir un suplemento alimenticio denominado Nutricomp ADN, el cual en muchos casos es consumido por los enfermos como complemento o reemplazo de la dieta normal.

Para elaborarlo necesitaban, entre otros minerales, cloruro de potasio al 100%. Sin embargo, el ejecutivo cometió un error de tipeo y el e-mail navegó por la red con una solicitud de potasio al 1%. Entonces nadie detectó la equivocación. Es más: el producto se vendió en Chile con total normalidad, pese a que en farmacias, hospitales y clínicas se llegó a ofrecer con una cantidad de potasio casi 40 veces menor que lo que indicaba el rotulado.

Hasta que estalló la polémica durante el verano pasado. La muerte de un niño atribuida al producto generó una serie de denuncias en contra del laboratorio B. Braun, cuya propiedad mayoritaria es del gigante farmacéutico alemán B Braun Melsungen (presente en 50 países, con una facturación anual de 3.573 millones de euros).

De hecho, se abrió un proceso judicial que hoy tiene enfrentados a la firma con la familia del menor y otros 30 posibles afectados. Desde el 14 de mayo pasado, tres altos ejecutivos de la compañía están detenidos en la Cárcel de Alta Seguridad: el gerente general, Roberto Oetiker, técnico en administración de empresas, quien lleva 20 años trabajando para la firma; el ingeniero en alimentos Egon Hoffmann, jefe de la planta; y Olivieri.

En un principio fueron notificados con una querella criminal por cuasidelito -con penas que fluctúan entre los 60 días y los 5 años-. Hoy la figura cambió: se les inculpa por delito contra la salud pública, que en caso de generar muertes, contempla una pena de al menos 10 años de presidio.

Esta semana se sumó una demanda civil en contra de los ejecutivos chilenos, el laboratorio y su matriz alemana: les exigen una indemnización de US$ 8 millones. El abogado Luis Ortiz Qurioga, quien defiende a los inculpados junto a Jorge Bofill, señala que ellos están "conmovidos por la situación, porque nunca se imaginaron la posibilidad de tener personas afectadas. De comprobarse que son responsables, la compañía está absolutamente llana a afrontar las indemnizaciones".

Caso emblemático

En enero pasado los medios comenzaron a relatar el episodio que tenía como protagonista a este ADN (alimento dietético nutricional). El caso más emblemático fue el del niño de 7 años, Maximiliano Trey, quien murió el 10 de enero pasado, debido a una arritmia cardíaca severa, exceso de vómitos e hipocalemia (disminución de potasio en la sangre), según señala el certificado de defunción.

Trey nació con problemas al corazón y al esófago. Resistió 19 operaciones. Pero no salió ileso de la vigésima intervención. Luego de ser dado de alta el 11 de diciembre del 2007, sus doctores de la Clínica Alemana le recetaron ADN Nutricomp. Lo consumió desde ese día hasta su muerte, según relata su familia, quienes afirman que la falta de potasio en el producto -la que nunca detectaron por la falla en el rotulado- fue la causa del deceso.

"Era lo único que podía comer. La baja de potasio en la sangre fue crucial para Maximiliano que tenía problemas cardíacos, porque ese mineral permite la correcta contracción del corazón", explica el veterinario Cristián Pérez, tío del niño, y quien ha liderado la batalla desde el día fatal, reuniendo miles de firmas de apoyo en contra del laboratorio. Incluso en febrero pasado envió una carta a la presidenta Bachelet, y un mes después, según él, se reunió con asesores de la mandataria.

Luis Ortiz argumenta "que el niño nació y le diagnosticaron muy pocas posibilidades de vida. Cualquier persona que consuma este alimento se encuentra en una situación muy precaria de subsistir. Por lo tanto es la justicia la que debe determinar si el menor murió por hipocalemia  o por su condición extraordinaria".

En enero pasado, tras un reportaje de TVN en contra del producto -sumado a la muerte de Trey-, la Secretaría Ministerial de Salud de la RM prohibió la elaboración del alimento y ordenó el retiro de los ADN Nutricomp que aún se encontraban en el mercado.

En paralelo, se inició un proceso judicial en la Fiscalía Oriente, primero, y luego en la de San Bernardo. A la fecha, 30 presuntos afectados se acercaron a esta última Fiscalía. Y ya hay 19 querellas en curso.

La prueba clave de la fiscal

El 1 de abril pasado la fiscal Marisa Navarrete, en conjunto con la Brigada Investigadora de Lavado de Activos, allanó el laboratorio, ubicado en San Bernardo. Según la fiscal esto fue crucial en el caso. "Teníamos sospechas acerca de la composición del producto y de que aquí se estaba ocultando información. Cuando inspeccionamos el lugar nos dimos cuenta de que, por ejemplo, en el correo de Olivieri había sólo 11 e-mails en el mes de noviembre, lo cual es imposible para un ejecutivo como él. Eso nos dio la señal de que había varios correos que fueron borrados", explica Navarrete.

La pista crucial para la fiscal fue un documento en inglés que encontraron sobre el escritorio del ejecutivo Egon Hoffmann, y que fue enviado al laboratorio alemán el 8 de marzo de este año. En él, reza en el proceso, la firma chilena le detalla a la matriz los hechos sucedidos desde el 18 de abril de 2007 -cuando cursaron el pedido erróneo- hasta el 18 de enero pasado.
Los ejecutivos nacionales explican que a mediados de noviembre del 2007 se enteraron que la composición del producto no era la que señalaba el etiquetado. También dan cuenta que a fines de ese mes le solicitaron al laboratorio externo -Analab- muestras para chequear la composición del alimento.

Mencionan, además, que funcionarios de la Seremi visitaron la planta el 30 de noviembre del 2007 para tomar muestra del ADN, quienes les notificaron que se prohibía su venta, distribución y uso. Sin embargo, los ejecutivos en el documento a los alemanes, les informan que tres días después de dicha inspección, fue el seremi de Salud, Mauricio Osorio, quien tras revisar las muestras del producto les confirmó que sí lo podían seguir vendiendo porque "no hay muestras de contaminación". Pero, un mes después, el propio seremi volvió a prohibir la elaboración del alimento.

La casa matriz alemana hasta hoy ha apoyado a sus ejecutivos nacionales, con recursos económicos y técnicos. Los errores para ellos son dos, según las declaraciones judiciales del representante de la matriz en Chile, Mario Kossatz: "El primero fue un error de transcripción en abril de 2007 que resultó en la baja de potasio. El segundo fue claramente no informar a las autoridades".

"Es muy fácil ser general después de la batalla. Se puede reprochar a los ejecutivos por no informar, lo que puede ser calificado como negligencia. Pero no existe posibilidad de que haya dolo, pues nunca hubo intención de hacerle daño a personas", dice la defensa de la plana mayor del laboratorio B. Braun.

Hablan los abogados

Para el abogado querellante Ciro Colombara -de la oficina Colombara & Olmedo-, representante de la familia de Maximiliano Trey, "no hay duda de que la muerte la provocó el ADN por la falta de potasio. Los ejecutivos sabían desde noviembre del 2007 que el producto tenía  una composición química errónea, y no tomaron medidas inmediatas, como sacar el alimento del mercado. Expusieron a la población más vulnerable, que es la que depende de este ADN, en muchos casos como alimento de sobrevivencia".

"Es cierto que lo más prudente era informar. Pero ellos actuaron como lo hubiera hecho cualquier gerente. En noviembre recibieron la visita del seremi, quien afirmó que la composición del producto era la correcta. Pocos días después, la misma autoridad sanitaria inspeccionó nuevamente el laboratorio por una posible contaminación en el alimento. Paralizaron su venta, pero tres días después volvieron a dar la autorización para comercializarlo. Eso generó confusión entre ellos para tomar decisiones", explica Luis Ortiz.

Además, el abogado afirma que los ejecutivos no retiraron el producto en noviembre del 2007 porque "pensaron que los alimentos que había en el mercado no eran muchos y que por tanto ya se habían consumido los que se encontraban en farmacias y hospitales". Por ello, sentencia el proceso, lo que sí hicieron fue paralizar la distribución del producto entre el 3 y el 11 de diciembre, reteniendo el stock en bodega. Y comenzaron a agregar mayor cantidad de potasio a los lotes que estaban produciendo en ese momento.

Laboratorio cerrado  

Pese a que B. Braun fue constituido mediante escritura pública el 26 de octubre de 1995, en su página web se señala que fue fundado en 1958, para la fabricación de sueros y alimentos de nutrición. Asimismo la compañía distribuye en Chile insumos hospitalarios, productos médicos y quirúrgicos.

Aun cuando hasta 2005 sólo comercializaba los ADN que producía Watt's, en 2006 inauguró la planta de San Bernardo "para fabricar el alimento e integrar verticalmente el negocio, pues habían distribuido el producto con mucho éxito durante más de 20 años", explica Luis Ortiz. 

Quienes conocen la planta dicen que allí se invirtieron varios millones de dólares, manejando el 70% del ADN Nutricomp que se distribuye en el mercado y que se exporta a varios países, como Argentina, Brasil, Perú, Rusia y Vietnam.

Sin embargo, hoy la moderna planta continúa paralizada.

El 14 de mayo pasado el Ministerio Público formalizó a los demandados en esta causa y los ejecutivos quedaron en prisión preventiva "por considerar que su libertad es un peligro para la sociedad", aun cuando tienen una trayectoria impecable en el rubro alimenticio, en el cual se han desempeñado. El 14 de septiembre la investigación debe cerrarse, lo que dará inicio al juicio oral. Pese a ello, los abogados defensores ya tienen contemplada la revisión de cautelares: solicitarán al juez de garantía la libertad de los ejecutivos, entre esta semana y la próxima. De conseguirla, será el primer triunfo para los representados de Ortiz y Bofill. De lo contrario, la primera victoria para la familia Trey, liderada por Colombara.