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Son las dos caras de un mismo caso: el alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, decidió enfrentar públicamente las últimas acusaciones en su contra. Su agenda ha incluido un paseo por casi todos los canales de televisión, varias radios y entrevistas en la prensa. En todas partes ha reiterado su inocencia ante los casos de irregularidades y supuesta corrupción de los cuales se le acusa. Por el otro lado, su ex jefa de gabinete, Jenny Acevedo, no contesta los llamados telefónicos y permanece recluida hace un mes en un departamento en Recoleta.
El silencio de esta ingeniera comercial de 33 años es para muchos inexplicable, pues su figura se ha convertido en una pieza clave en la denuncia de negociación incompatible que se le formula a Cornejo. Según el informe evacuado por la Contraloría el lunes pasado, Acevedo suscribió y aprobó contratos de prestación de servicios como gerente general de la empresa Gestión Municipal Avanzada (GMA) con Recoleta, mientras aún era socia de su edil en la firma Rush S.A. Esta situación obligó a la directiva de la UDI a llevar el caso de Cornejo a su Tribunal Supremo. Además, de confirmarse este delito en la justicia, quien fuera hasta hace pocos meses uno de los alcaldes estrella de ese partido podría ser destituido de su cargo.
Las graves consecuencias han derivado en una coordinación de las defensas de los implicados en estos hechos. Los abogados de Cornejo y Acevedo han sostenido conversaciones permanentes y en conjunto han decidido mantener alejada a la ex funcionaria municipal de la exposición pública. De esta forma se explica que la joven profesional haya permanecido callada incluso cuando a fines del mes pasado el alcalde de Recoleta presentó un escrito donde solicitaba a la justicia indagar sobre las posibles conexiones entre su ex jefa de gabinete y las empresas GMA y Rush.
Lealtad a toda prueba
No es primera vez que Jenny Acevedo demuestra su lealtad hacia Gonzalo Cornejo. En Recoleta aún recuerdan su dedicación e incondicionalidad hacia el alcalde mientras fue su jefa de gabinete entre el 2004 y el 2005. "Era su mano derecha y estaba siempre con él, lo acompañaba a terreno, llevaba su agenda y coordinaba sus audiencias. Su oficina, además, estaba al lado de la de Cornejo y mantenían comunicación directa", dice un concejal de esa comuna.
El paso de Acevedo -que no milita en la UDI- por el círculo de hierro de Cornejo fue la culminación de una carrera ascendente en ese municipio que comenzó en marzo del 2001. Meses antes, y con 26 años y su cartón de ingeniera comercial de la Universidad Central bajo el brazo, Acevedo envió su currículum a la Fundación Jaime Guzmán. Desde esa institución su CV fue derivado a la Secretaría de Planificación Comunal (Secplac) de Recoleta, donde la eligieron para desempeñarse en el área presupuestaria.
Su función era la asignación de recursos para los diversos proyectos y reparticiones de la municipalidad. Si bien no tomaba decisiones y sólo se enfocaba a la administración, en la Secplac la definen como una funcionaria eficiente, responsable y muy hábil para los números. Estas características fueron claves para que la plana mayor de la municipalidad pusiera sus ojos en ella. De hecho, a comienzos de 2004, Cornejo le ofreció integrar formalmente el gabinete, pues hace algún tiempo ya se desempeñaba en esa área a modo de reemplazo.
Durante el casi año y medio que Acevedo ejerció como asesora directa del alcalde de Recoleta, funcionarios de esa comuna la recuerdan como una mujer de mucho carácter, pero de buen trato, sensata y algo aspiracional. Acevedo tenía grado siete en la planta profesional del municipio, lo que le significaba un sueldo mensual de $ 750 mil.
Con todo, su cercanía al edil quedó plasmada cuando 19 días después de renunciar formalmente al municipio de Recoleta, el 20 de mayo de 2005, constituyó junto a Gonzalo Cornejo y Octavio Azócar una sociedad conocida como Rush S.A. "Fue idea de Cornejo crear esta empresa de marketing telefónico en la cual Jenny tendría un rol de administradora", dice un cercano a la ingeniera comercial, la que se crió en Maipú.
El salto a GMA
A pesar de que había logrado una gran cuota de poder en la municipalidad, Acevedo optó en marzo de 2005 por cambiarse de trabajo y ocupar el puesto de gerente general de GMA. La oferta de alrededor de 1 millón de pesos, suponía una mejora económica para la ingeniera. Sin embargo, su renuncia a la alcaldía se hizo efectiva, según los datos entregados por la Contraloría, el 1 de mayo de ese año.
Este antecedente es uno de los cuestionamientos que se le hacen a la ex asesora de Cornejo. Su defensa alega, en cambio, que en la práctica ella no trabajó durante estos dos meses, pues se fue de viaje a Isla de Pascua. En sintonía con esta explicación, Cornejo ha dicho que Acevedo renunció oralmente en marzo y que durante ese lapso de tiempo hizo uso de permisos de vacaciones y festivos.
Más allá de las distintas versiones sobre su supuesta "doble militancia" en GMA y la alcaldía, sus cercanos aseguran que Acevedo se integró a la empresa informática a través de sus nexos con Jaime Jullian, a quien conoció mientras éste fue administrador municipal de Recoleta. Voces críticas aseguran, sin embargo, que fue el propio Cornejo quien le sugirió este cambio a su antigua colaboradora ya que Jullian no tuvo en su época comunal demasiado contacto con ella.
Lo cierto es que como gerente general de la compañía, Acevedo se ocupaba de la parte operativa. Bajo su cargo estaba la relación con los clientes y la cobranza de las facturas. Además supervisaba la implementación del hoy cuestionado programa computacional de Ficha Vecino -que entrega un diagnóstico georreferencial de los habitantes de las comunas asesoradas-. "Su oficina quedaba en el tercer piso de un edificio de ladrillo en la calle El Manzano. Trabajaba con un grupo de cinco personas y era común que saliera a resolver problemas en terreno", cuenta un ex cliente de GMA.
Quienes asistían regularmente a las oficinas ubicadas en el corazón de Patronato concuerdan en que Acevedo no tenía poder de decisión en la empresa. "Eran Iñaki Busto y Jaime Jullian los encargados de hacer los contactos y definir las directrices. Ella sólo tenía tareas administrativas. A pesar de que la Jenny se distinguía por su carácter fuerte, era evidente que les tenía bastante temor a ellos: se ponía muy nerviosa cuando le llamaban la atención", dice un ex funcionario municipal.
De vuelta en Recoleta
Las tareas de Jenny Acevedo en GMA terminaron luego de que ella renunciara en abril del 2008 a causa del escándalo desencadenado por las denuncias del yerno de Joaquín Lavín, Isaac Givovich. Sin embargo, desde agosto del año pasado, la ex gerente general de la empresa ya no trabajaba de planta en las oficinas de El Manzano. "Recuerdo que se fue a despedir de nosotros y nos dijo que se iría a trabajar a Recoleta como funcionaria de GMA en terreno", asegura un ex funcionario de la Municipalidad de Huechuraba.
En la empresa tecnológica aseguran que esto se debió a que la sobrecarga de trabajo en ese municipio exigía a un funcionario permanentemente. Francisca Zaldívar, concejal DC por Recoleta, explica que en la práctica Acevedo se desempeñaba como jefa de gabinete de Cornejo. "En la nómina de anexos telefónicos que nos mandaron a mediados de 2007 su nombre aparecía. Esto confirma que ella trabajaba y tenía oficina propia en la alcaldía".
A mediados de enero del 2008, la joven profesional asistió al seminario de planificación para los directores municipales de Recoleta. "A ese encuentro, que se realizó en el Hotel del Mar en la Ciudad Jardín, sólo estaban invitados los directores de área, ni siquiera fueron informados los concejales de la Concertación. Ella estaba, aunque ni siquiera era funcionaria municipal y su sueldo seguía siendo pagado por GMA. La confianza que le tenía Cornejo era absoluta", apunta un ex asesor municipal.
Hoy, después de estar algo más de un mes viajando por la India, Acevedo se encuentra alejada tanto de Recoleta como de GMA. Sus cercanos aseguran que realiza asesorías privadas esporádicas y que espera en silencio que el curso de la investigación que tiene su nombre en entredicho demuestre su inocencia en los cargos de fraude al fisco y negociación incompatible.
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