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Medina, Montes y The Clinic

Desde el año pasado, sectores conservadores católicos -encabezados por Sergio García, abogado de Raúl Hasbún- las emprendieron contra el sacerdote jesuita. Lo acusan de que la Universidad Alberto Hurtado ha premiado el trabajo periodístico de The Clinic, un medio que, según ellos, ofende a la Iglesia. Sus quejas habrían llegado hasta el Vaticano. El Cardenal Jorge Medina los apoya.

Por  María José López
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En abril del 2007, Sergio García Valdés -quien fue abogado del sacerdote Raúl Hasbún- le envió una carta a Fernando Montes S.J., rector de la Universidad Alberto Hurtado. En duros términos le expresaba su molestia porque la Escuela de Periodismo de esa casa de estudios -propiedad de los jesuitas- le había otorgado el premio de excelencia periodística a The Clinic.

La misiva iba con copia al cardenal Francisco Javier Errázuriz; al entonces nuncio Aldo Cavalli; al presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic; al cardenal Jorge Medina; y al canciller Alejandro Foxley. Para García el hecho es "un escándalo. Cuando supe del primer premio me llamó la atención y pensé que el padre Fernando Montes había sido sorprendido. Entonces callé. Al siguiente año, cuando los premiaron de nuevo, reparé en que el padre Montes había aprobado la premiación. Entonces se lo representé tal como nos ordena el catecismo de la Iglesia".

Montes respondió la primera carta. El 28 de mayo del 2007, García le envió una segunda misiva. Le agradecía la deferencia de contestar pero le manifestaba que "tenemos fundada convicción de que el otorgamiento consecutivo de dos premios de excelencia en las circunstancias referidas, no merece otro calificativo que el de escándalo, agravado por la autoridad de quien lo causa". Montes no respondió.

Los mensajes de García arribaron al Vaticano. El abogado -uno de los siete juristas que interpusieron el recurso de protección para prohibir "La Última Tentación de Cristo"- dice que representa a un grupo importante de católicos chilenos, aunque prefiere no dar nombres.

¿Y el Vaticano qué dice?

Hay diversas versiones respecto de la respuesta de la Santa Sede a estas misivas. Consultado por Qué Pasa, el entonces nuncio Aldo Cavalli dice no acordarse de las citadas cartas y argumenta que "el Vaticano tiene muchos motivos más importantes de qué preocuparse".

Sin embargo, el cardenal Medina difiere. Dice tener la certeza de que las críticas hechas por la premiación a The Clinic llegaron hasta Roma. "La Santa Sede está informada y están molestos. Es posible que ellos le hayan hecho saber su malestar al padre Montes, porque las publicaciones de The Clinic han ofendido los sentimientos de los católicos", indica a Qué Pasa.
Fernando Montes difiere de la versión de Medina. "Honestamente, no he recibido ni un mensaje del Vaticano. Ni siquiera del nuncio apostólico. Yo he hablado tanto con el anterior, Aldo Cavalli, como con el actual, Giuseppe Pinto, y nunca me hicieron alusión a que estuvieran molestos por la premiación. Aunque, por otro lado, sé que hay algunos molestos porque les llegan estas cartas y se crea un comentario".

-¿Qué comentarios?
-Me han dicho que es el colmo que una universidad de inspiración cristiana le dé un premio a un periodista que escribe en The Clinic. Sé que algunos se han quejado a los obispos, sé que algún obispo ha estado molesto, pero ninguno se ha quejado directamente conmigo.

Montes defiende la premiación de su Escuela de Periodismo. "Hemos dicho siempre que es un reconocimiento al reportaje presentado lo cual no involucra reconocimiento al medio", dice, precisando que el jurado es independiente. "Algunos consideran que es totalmente inaceptable que una universidad como la Alberto Hurtado premie a un artículo de The Clinic. A mí eso me parece una estrechez de mirada", agrega.

Juan Andrés Guzmán, director de The Clinic, dice que "fuera de cartas de lectores, las que publicamos, no hemos recibido ningún llamado formal de protesta de autoridad eclesiástica alguna".

La portada polémica

El 24 de abril de 2008, The Clinic publicó en su portada la imagen de la Virgen del Carmen, con el titular: "¡Milagro! La Virgen del Carmen, madre de Chile, se quemó sin calentarse. Sus hijas gritan: ¡Píldora Ya!". Esto a colación de un ataque incendiario, el 24 de abril pasado, en contra de la imagen de la Virgen de la Catedral de Santiago.

Eso avivó a los sectores conservadores, que arremetieron con más fuerza en contra de Montes. De hecho, a raíz de esto un conflicto que se había manejado privadamente trascendió.

Fue el propio Montes quien lo reveló a traves de las cámaras de televisión. El 3 de junio recién pasado, en el espacio que tiene en TVUC -"Pan en Tu Camino"- se refirió a la premiación de su universidad. "Premiamos los mejores artículos por su calidad intrínseca, sin prejuicios, y apoyamos a los autores... Hemos recibido muchas críticas porque hemos reconocido la calidad de artículos aparecidos en el The Clinic".

A continuación el jesuita atacó la portada alusiva a la Virgen por "la ordinariez y falta absoluta de sensibilidad y de respeto de esa publicación. He querido dejar pasar unas semanas para hacer este comentario, para expresar mi dolor ante el grosero titular de ese periódico con ocasión del atentado que mutiló la imagen de la Virgen en la Catedral de Santiago".

Los críticos de Montes interpretaron estas palabras como una respuesta a supuestas reprimendas desde Roma. "Se presume que la Nunciatura, que tiene la obligación de informar, y a quien le llegaron nuestras cartas, tiene que haber contado -conociendo la diplomacia del Vaticano- no sólo el comentario del padre Montes, sino que la razón de por qué lo hizo", indica García.

Montes lo niega. Y explica las razones de su comentario: "Lo que yo critiqué fue un titular referido a la Virgen con una falta de respeto extraordinaria. Eso denigra el buen periodismo. Pero tengo la capacidad de reconocer que hay otros artículos que son de buen periodismo en una publicación que tiene muchas cosas muy desequilibradas".

-Sectores católicos critican que usted se haya referido al tema casi un mes y medio después de la publicación de la portada sobre la Virgen. Algunos creen que lo presionaron para referirse al tema.
-Quedé muy molesto cuando vi lo de la Virgen. Cuando nos criticaron por premiar a The Clinic no hice ninguna declaración. A alguna persona le contesté explicando la filosofía del premio. Pero en este caso quedé particularmente molesto. Yo pensé que era mejor esperar un tiempo porque iba a salir menos influenciado por las molestias del primer día.

-Esos mismos críticos se preguntan por qué habló ahora y no cuando se han referido a otros símbolos de la Iglesia.
-Me parece que nunca llegaron al nivel de grosería en la tapa y no es lo mismo la Virgen que el Papa. Por mucho respeto que le tenga al Papa, no es lo mismo que ofender a la Virgen. Y sobre Cristo no vi nada de tal envergadura porque no sigo todos los números. Es verdad que dejé pasar un tiempo, pero nadie me pidió que yo escribiera sobre este asunto. Siempre pregunto a mi secretaria, por ejemplo, qué temas interesantes hay, y varios me hicieron ver que sería bueno algún comentario sobre esa portada.

Lejos de aplacar los ánimos, las palabras de Montes no son suficientes para sus críticos. Para García, la gravedad de los hechos no se condice con un comentario televisivo de dos minutos y a una hora de bajo rating. "No podemos quedarnos satisfechos. Las autoridades eclesiásticas deben explicarnos cómo una universidad católica puede actuar de esta manera".
El abogado pretende ir más allá: pide que la representación diplomática de la Santa Sede en Chile se querelle contra The Clinic por las "injurias proferidas al Papa actual y la memoria del anterior".

Medina interviene

El cardenal Medina se ha mantenido al tanto de las quejas contra Montes. Y las apoya a brazo partido. "No entiendo cómo una universidad de jesuitas otorga premios a periodistas que colaboran en un diario con principios tan opuestos a la Iglesia. El padre Montes sabe que somos muchos los que no comprendemos esta premiación que ha hecho la Universidad San Alberto Hurtado a The Clinic, un diario que no sólo ha ofendido a miembros de la Iglesia como a mí, sino que al propio Cristo, el Santo Padre y a la Virgen María.

-¿A quiénes se refiere cuando dice, "somos muchos los que no comprendemos esta premiación"?
-Sin dar nombres, sé que a muchas personas católicas este hecho les molesta profundamente. Creo representar el sentir de muchas personas y personalmente tengo el derecho de manifestar mi desagrado. Sé que incluso hay jesuitas molestos. Algunos contenidos de la mencionada revista son obscenos, pornográficos e incluso blasfemos.

-A su juicio, ¿qué debió haber hecho el padre Montes?
-Los padres jesuitas tienen voto de especial obediencia al Papa. Lógicamente no hubieran debido otorgar premios que favorezcan a una publicación tan ajena a los principios católicos.

-¿El responsable quién es, según usted?
- Primero que nada creo que esto no puede continuar. El responsable de esto es Montes, rector de la Universidad San Alberto Hurtado y el responsable indirecto es el provincial de la Compañía de Jesús en Chile. Esperemos que de una vez por todas terminen con esto.

Argumentos de Montes

Fernando Montes es tajante al momento de analizar las palabras de Medina: "Qué otra cosa voy a esperar de él. ¿Tiene conciencia de que hay otros que se escandalizan con lo que él dice? Por eso es bueno vivir en una sociedad donde muchos están escandalizados con declaraciones de algunos de estos cristianos. Súper escandalizados, y esos comentarios me llegan a mí".

-¿Cómo justifica y explica esta controversia?
-Mucha gente quedó profundamente escandalizada por la entrega de premios a The Clinic y a mi modo de ver es porque esa gente es incapaz de discernir. San Ignacio de Loyola nos pide "todo buen cristiano debe tratar de salvar la proposición del prójimo". O sea, en lugar de condenar cuando leo algo, debo ver qué hay de verdad, en qué podemos dialogar, y eso me da la libertad para decir si lo encuentro bueno o no.

-¿Cree que, como dicen sus críticos, el Vaticano está preocupado porque ustedes premiaron a The Clinic?
-Puede ser que le haya llegado el mensaje. A mí no me han llegado críticas. Creo que el Vaticano tiene sentido común y se da cuenta de lo complejo que es el mundo y la libertad de prensa y el periodismo. Me parece interesante delimitar muy bien lo que es el premio al periodista, a la calidad de un artículo determinado, sin que eso sea un premio a la línea editorial del medio.

El jurado ha sido particularmente independiente porque ha premiado a personas tanto de The Clinic como a Hermógenes Pérez de Arce, por ejemplo.

-Cómo responde a la crítica que dice: "no se puede separar ambas cosas. Si un lugar atenta contra la Iglesia, no se puede premiar a quien trabaje ahí. Dicho de otro modo: no se puede premiar al obrero que está en una empresa corrupta".
- Ese es el tipo de personas que son incapaces de proceder con matices. Es como si yo dijera "porque una persona estuvo en el gobierno militar, es responsable de todos los atentados a los derechos humanos". No pues: no es responsable de todo lo que aconteció en ese momento. Yo puedo tomar una persona del gobierno militar y me consta que puede haber hecho cosas muy meritorias y la puedo alabar, aunque ella colaborase con situaciones que yo no acepto. Es la dificultad enorme de manejar el matiz en la sociedad contemporánea que es fundamental precisamente para poder dialogar. Hace bien a esta sociedad que una universidad relacionada con la Iglesia tenga la capacidad de diálogo con un mundo que nos es ajeno y nos critica. Hace un enorme bien a la sociedad que la Iglesia Católica sea capaz de abrirse a mundos con los cuales no estamos de acuerdo en muchos puntos.

- ¿Las críticas no van a interferir en su actuar?
- Espero que no. Si a mí me dijeran que yo premié como calidad el insulto a la Virgen, hay razón de que me acusen. Pero no es el caso.

-En el caso que sí hubiera crítica del Vaticano, ¿debería terminar con los premios?
- A lo más me preguntaría cuáles son los criterios de la premiación. El Vaticano conoce la situación que hay en otros lados del mundo. En el fondo acá en Chile existe una estrechez en muchos círculos: se creen dueños de la verdad y excluyen al que no piensa como ellos. Yo creo que la Iglesia tiene que aprender a convivir en un mundo pluralista y a distinguir con suma finura todas las parcelas de verdad, estén donde estén, aun en los peores enemigos. El Vaticano es capaz de matices. No hemos faltado a la ortodoxia al dar este premio y eso en el Vaticano es particularmente importante. Algunos nos pueden decir que no hemos sido prudentes. Bueno, yo creo que sí, pero es muy distinto si yo expresamente estoy haciendo una afirmación carente de ortodoxia. Ahí el Vaticano sería mucho más firme.

 

Las palabras de Montes en TVUC

"Creo en el periodismo libre, que es un bien para el país. Luché por él cuando fui director de la revista Mensaje y en la universidad que dirijo hemos establecido un premio al periodismo de excelencia. Premiamos los mejores artículos por su la calidad intrínseca, sin prejuicios, y apoyamos a los autores. Por eso los más variados medios han visto a sus periodistas galardonados. Hemos recibido muchas críticas porque hemos reconocido la calidad de artículos aparecidos en el The Clinic. Eso me da la libertad para ser claro y franco para criticar con la mayor fuerza la ordinariez y falta absoluta de sensibilidad y de respeto de esa publicación. He querido dejar pasar unas semanas para hacer este comentario, para expresar mi dolor ante el grosero titular de ese periódico sobre la con ocasión del atentado que mutiló la imagen de la Virgen en la Catedral de Santiago. No soy pacato, no me escandalizo fácilmente, sé reírme ante un chiste picaresco, pero creo que la convivencia sana se construye sobre el respeto. La prensa tiene una responsabilidad en no pervertir nuestro lenguaje. Chile sufrió mucho cuando la prensa trocó su misión de informar por el insulto y la grosería. Los odios de Chile se incubaron, en parte, en esa prensa odiosa. No volvamos a eso. ¿Por qué herir la sensibilidad de tantos chilenos que quieren a la Virgen? Yo le pido a la dirección del The Clinic que se ponga en el lugar de tantos chilenos, de los pobres que sienten que ofendieron a su madre. Tenemos que defender por dentro una libertad de prensa responsable. La palabra es para comunicar no para herir."