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Luma de Oliveira, la famosa ex mujer de Batista, bailó en una escuela de samba, modeló y fue retratada desnuda por Playboy.
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Como muchos brasileños Eike Batista llegó a Chile a esquiar en Portillo y La Parva. En uno de esos viajes, en 1986, conoció al ingeniero comercial Roberto Hagemann y al geólogo chileno-húngaro Jozsef Ambrus (actual director de los Luksic en Antofagasta Minerals), quienes le propusieron invertir en una exploración de oro en San José de la Mariquina, cerca de Valdivia. El negocio no resultó y el brasileño perdió US$ 300 mil.
A esas alturas, ya tenía cierta fortuna así que insistió. "Eike habló con Ambrus y le dijo 'tengo varios millones de dólares, dime cuál es el mejor proyecto de oro en Chile'. La Coipa, pero tiene muchos problemas legales, no te lo recomiendo, le respondió Jozsef", cuenta el geólogo alemán radicado en Chile, Albrecht Schneider, su mejor amigo además de brazo derecho del brasileño en el país.
En seis meses, Batista hizo lo que nadie se había atrevido: compró entre 30 y 40 juicios de superposiciones mineras pagando US$ 40 millones. Así, la Compañía Nacional Minera, de su propiedad, se convirtió en dueña de La Coipa y entonces Batista armó un esquema típico de su forma de hacer negocios. Canjeó la mina por acciones de TVX, una empresa que transaba en Toronto, llegó a ser gerente general de la firma y buscó un socio que pusiera plata para desarrollar el yacimiento. Ahí entró Placer Dome, que terminó como dueña del 50% de TVX y desembolsó US$ 400 millones para hacer producir La Coipa, 140 kilómetros al noreste de Copiapó. Esta llegó a generar 200 mil onzas de oro al año, siendo la segunda aurífera más importante de Chile.
La historia de TVX es eterna: incluye sociedades con otras empresas canadienses, la salida de Eike de la gerencia general, la venta de las minas productivas, el retorno del brasileño al poder, exploraciones fallidas en Grecia, Rusia, República Checa y un final triste. El precio del oro se desplomó al término de los 90 y TVX perdió US$ 300 millones.
"Eike no es un minero, es un hombre de negocios que ha hecho mucha plata alrededor de la minería. Él no desarrolla los proyectos; él compra pertenencias, levanta plata y vende", asegura un abogado del rubro minero en Chile.
Una modalidad que para Antonio Ortúzar, un abogado que ha hecho algunas operaciones para Eike y que tiene negocios con Albrecht Schneider, es destacable. "Es una gracia que gane plata dedicándose a la exploración (fase previa a la explotación), que mejore los proyectos y los venda. Él es conocido a nivel mundial. En Canadá es number one: si quiere hacer algo, le abren las puertas, le dan financiamiento, porque es conocido como un tipo exitoso, que sabe comprar y vender", asegura.
En el último ranking de la revista Forbes, Eike aparece como el tercer brasileño más rico, en el lugar 142, con una fortuna de US$ 6.600 millones. Al parecer, la ubicación en el famoso listado no lo satisfizo. "Con mi portafolio, seré el hombre más rico de Brasil el año próximo. Lo siento, eso es lo que va a ocurrir exactamente", dijo en una entrevista reproducida por el sitio Yahoo! Finanzas.
Su confianza está avalada en los US$ 5.500 millones que le pagará la inglesa Angloamerican por el control de MMX, su filial minera que transa en la Bolsa de Toronto. Hace seis meses firmaron un acuerdo por la venta dos proyectos de fierro en Brasil, uno en producción; el otro en exploración. Mientras, Eike conservó un tercero.
Obsesión por la grandeza
Hasta hace cuatro años, Batista era conocido en su país como el marido de Luma de Oliveira, su famosa ex mujer, símbolo sexual brasileño, quien bailó en una escuela de samba, modeló y fue retratada desnuda por Playboy, y como el hijo de Eliezer Batista, ex ministro de Minería de Brasil y dos veces presidente de la gigantesca Vale Rio Doce.
"Decidí que tenía que cambiar eso por mis hijos (Olin y Thor, de 12 y 16 años, nacidos de su matrimonio con Luma). Soy un hombre que se hizo a sí mismo y quiero ser una referencia en términos de pensar en grande y tener una reputación en mi país", sostuvo en la misma entrevista.
El empresario posee una obsesión por la grandeza. Todas sus empresas llevan una letra X, como un signo multiplicador. EBX -por sus iniciales- es la que desarrolla negocios; MMX (minería), que transa en Toronto; LLX (puertos y transporte), MPX (energía), que acaba de abrirse a la Bolsa de Sao Paulo; OMX (gas y petróleo), la última y a la que se llevó a altos ejecutivos de Petrobras.
Su casa en la zona de Jardim Botánico de Río de Janeiro está casi en la cima del cerro del Cristo Redentor. "Como todo lo de Eike es espectacular, no he visto algo así en Chile. Tiene bosque selvático donde hay hasta monitos", describe su amigo alemán que conoció a Eike en la fiesta de los 50 años de Ambrus, en 1993.
El brasileño llegó a la celebración en su avión privado. Siempre ha tenido uno, porque en Brasil las extensiones son enormes. Lo cambió hace tres años: el modelo es más práctico que ostentoso. "No hay que olvidar que él es mitad alemán, su mamá Juttah Fuhrken era de Hannover", agrega Schneider, gerente general de la Compañía Nacional Minera, ahora dedicada al negocio inmobiliario.
Centrales en el norte
En Chile podría construirse todas las casas que quisiera. El brasileño nacido en Minas Gerais, es dueño de 240 mil hectáreas, con 50 kilómetros de playa, entre Caldera y Copiapó.
Originalmente, la llamada Hacienda Castilla perteneció al empresario textil César Sumar, quien la compró en 1955 para producir algodón sin éxito. "Cuando me fui a España durante la Unidad Popular hice un traspaso brujo (simulado) con mi abogado de confianza Luis Karque. A mi regreso, no me la devolvió, le seguí juicio y gané. Mi abogado fue Julio Durán, el senador radical, quien me cobró unos honorarios estratosféricos: US$ 600 mil. Le metí un juicio y lo perdí en la Suprema", cuenta Sumar telefónicamente.
Entre una y otra demanda pasaron 10 años con la hacienda en manos de administradores judiciales, lo que la dejó en pésimas condiciones.
Por esas tierras, Roberto Hagemann, ingeniero comercial dedicado al negocio inmobiliario, pagó en 1991 la irrisoria suma de US$ 1 millón al hijo de Julio Durán. La superficie,equivale al 66% de las 363 mil hectáreas que poseen Douglas Tompkins y su mujer en el extremo austral de Chile.
La propiedad en el norte se dividió en tres tercios: uno para el comprador, otro para el geólogo Ambrus y el tercero para Batista. "Estuvo parada 10 años, pero hace dos surgió el interés de Batista por la parte energética", cuenta Schneider en su castellano con marcado acento alemán. Llegó a Chile en 1983, siguiendo a Andrea Brandes, a quien conoció en Machu Picchu y quien se convertió en su señora.
Según la página web de MPX, se trata de dos centrales a carbón por un total de 1.400 MW. "El estudio de impacto ambiental lo encargamos el año pasado y debiera estar listo a fines de 2008", explica el arquitecto Marcelo Molina, socio de la consultora Molina Ross de Copiapó. Agrega que la construcción podría demorar 38 meses, debido a que hay muchas órdenes de compra de equipos de todo el mundo por el alza del petróleo y la creciente escasez de energía.
Sobre la información de que Batista estaría pensando en una alternativa nuclear, su brazo derecho asegura que "no es su prioridad ni está interesado".
Los puertos sí son parte de sus prioridades. "Él entendió en forma perfecta que en el negocio minero hay que tener infraestructura y ojalá también un puerto. En Minas Gerais está empezando a construir un mineroducto para llevar la producción a los puertos", agrega Schneider, quien se entiende con su amigo en alemán.
En agosto de 2007 Molina Ross presentó una modificación en el municipio de Copiapó para poder construir un megapuerto: tres muelles de atraque para barcos de gran calado. Por el momento, se está realizando un estudio medioambiental para un solo terminal. Schneider explica que ésta es una inversión muy cara y que "todo dependerá de la demanda".
Fierro y oro
Y aquí el hierro -el metal en el que es más fuerte Batista- juega un papel trascendente. El brasileño evalúa su ingreso al negocio de la mano de su amigo Schneider y del abogado Antonio Ortúzar, quienes crearon Anaconda Mining, una empresa que desde hace dos años transa en la Bolsa de Toronto. Y que posee tres proyectos en exploración: dos de oro -uno al norte de Copiapó y el otro en la frontera de Vallenar con Argentina- y uno de hierro en la II Región. "Encontré una reserva bastante grande y con MMX estamos explorando zonas muy extensas para abastecer el puerto. La calidad del metal en Chile es tan buena como la de Brasil, pero cuenta con las ventajas de estar cerca del mar y de ser fácil de producir", comenta Schneider, geólogo que se doctoró en el Imperial College de Londres.
La idea -continúa- es que el empresario debute en el negocio del fierro en Chile a través de MMX.
Por si fuera poco, el brasileño que no terminó la carrera de Metalurgia en la universidad alemana de Aachten, porque no tuvo paciencia y empezó a vender seguros en ese país, es socio mayoritario de AMX, una sociedad creada junto a Schneider que posee derechos de agua en la cordillera de la II Región. El alemán se niega a responder si está en negociaciones para vender el líquido a minera Escondida, un rumor que corre fuerte entre los expertos mineros. Lo único que dice es que "ya se invirtió bastante en seis años: US$10 millones".
Batista regresó al oro en Chile. Hace cuatro años creó Andina Minerals con Schneider y Ortúzar. Es dueña de yacimientos auríferos, el más importante es El Volcán que podría ser más potente que La Coipa. "No sé cuánto va a costar su explotación, tal vez US$ 500 millones. Esa plata se puede levantar", afirma Schneider, a estas alturas, un fiel discípulo del brasileño.
Los hombres de Eike en Chile
Albrecht Schneider: geólogo alemán de 53 años. Radicado en Chile hace 25 años. Es el mejor amigo de Batista y su brazo derecho en el país. Por su escritorio en el quinto piso de la torre oriente del Marriott pasan todos los contratos. Varios negocios mineros por su cuenta y otros que comparte con Batista como minoritario.
Antonio Ortúzar Vicuña: 46, abogado, ha realizado varias operaciones para Batista. Algunas fallidas como un joint venture entre TVX y Codelco, en 1999, para desarrollar exploraciones de cobre en el norte. En 2007 lo asesoró en la licitación de un proyecto de hierro en la III Región a la que Eike, finalmente, no se presentó por encontrarla cara. Junto a Schneider es socio del magnate en Andina Minerals, cuyo principal proyecto es El Volcán en la III Región, un yacimiento de oro, en el que se han invertido casi US$ 30 millones en exploración.
Jozsef Ambrus: geólogo doctorado en Salamanca, partió trabajando para Eike en un informe sobre minería de platino en Fortaleza, Brasil. Fue vicepresidente de exploraciones de TVX, donde tuvo acciones, y se retiró en 1997. Poco después TVX desapareció. Es socio en Hacienda Castilla y en el cerro de Vía Aurora, en Lo Curro, junto a Roberto Hagemann, quien compró ambas propiedades para el magnate brasileño.
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