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Señor director:
Ante la entrevista de mi camarada y amigo Juan José Santa Cruz, publicada en la pasada edición, creo importante clarificar algunos puntos. Si algo nos ha enseñado la campaña de Obama, en EE.UU., es que quienes menosprecian el potencial electoral de un candidato, que no figura como ganador, pueden cometer graves errores de estrategia en el mediano y largo plazo.
Las dificultades experimentadas por la DC en los últimos meses (expulsiones y renuncias) no podrían sino afectar la imagen de la presidenta del partido. Sin embargo, de ahí a extrapolar esta situación actual y actuar de pitoniso sobre las posibilidades negativas de Alvear de aquí a un año más, es una exageración temeraria y peligrosa. Las peleas electorales hay que darlas no desde las encuestas, sino para cambiarlas. Lo digo por experiencia propia. Al mismo tiempo, y en esto concuerdo con Juan José, quienes estamos en política debemos saber interpretar sus resultados.
Creo que la posibilidad real de Soledad Alvear de llegar a ser presidenta está en la capacidad que tenemos todos sus partidarios de sacarla de las disputas internas, proclamaciones anticipadas y conectarla con una campaña desafiante y con sentido de país.
Claudio Orrego, Alcalde de Peñalolén
Entrevista a Santa Cruz II
Señor director:
Comparto los argumentos que Juan José Santa Cruz señala en la entrevista de su última edición. Expone lo que el mundo político y la ciudadanía sienten pero no se atreven a decir. El debilitamiento de la candidatura de Soledad Alvear no es algo nuevo. Lo dicen las encuestas y es la razón por la que otras candidaturas han tomado fuerza. La Democracia Cristiana es un partido que por historia está llamado a buscar el diálogo y la mediación. En el clima de conflicto actual, la DC debiera ser un ente articulador de consensos y el proyecto de Alvear no está cumpliendo con ese objetivo. De ahí que Giro País, como dice Santa Cruz, haya surgido como alternativa para quienes no se sienten representados por los partidos.
Carlos Portales, Director ejecutivo de Giro País
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El auge de la economía peruana
Señor director:
En su última edición, Qué Pasa presenta las evaluaciones de analistas de Wall Street a los equipos económicos de los países latinoamericanos. Quisiera referirme brevemente al Perú, país al que se le otorga un merecido segundo lugar y que podría haber sido primero si la evaluación se hubiese enfocado más en el avance que en el actual estado de cosas. Perú ha tenido un desempeño macroeconómico sobresaliente, y en los últimos 20 años ha pasado desde la recuperación de una profunda crisis de deuda a un rápido y sostenido crecimiento económico; desde la hiperinflación a inflación de un dígito con estricto cumplimiento de metas; desde una pobreza casi generalizada a una sostenida mejoría en sus indicadores sociales.
Este favorable desempeño no es sólo mérito del actual equipo económico y de sus antecesores. Después de haber amenazado retirarse del FMI en los ochenta, los equipos del Perú han construido su política económica en el marco de programas apoyados por el Fondo, que se han extendido por más de una década a pesar de no haber desembolsado un solo dólar. Por medio de estos programas las autoridades peruanas han definido sus prioridades, coordinado e implementado sus políticas económicas con gran éxito. Pero en lo fundamental el mérito reside en los líderes políticos como el actual presidente García, quien ha tenido coraje para reconocer errores y enmendarlos, seleccionando un equipo económico de excelencia y dándole el apoyo y la dirección política para actuar efectivamente.
Guillermo Le Fort V., Le Fort Economía y Finanzas
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