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| Foto: Corbis Outline |
1. La Piojera. Porque es algo autóctono de aquí. Hay que mostrársela al mundo, por si alguna vez llega a desaparecer. Además, la descolocaría. No hay nada así en Nueva York, ni en Londres. La llevaría en la tarde, mira que en la noche se pone un poco bravo por ahí. Y no nos iríamos hasta que probara "el Terremoto".
2. El Mercado Central. Elegí este lugar por razones muy parecidas a las del anterior. Sólo que aquí entra en juego el elemento marino. Y los pescados y mariscos que podríamos probar aquí tienen otro sabor, otra onda. Creo que le encantaría. Imperdible acá el mariscal. Sobre todo, para recuperarse de una noche de parranda.
3. El Rápido. Aprovecharía este lugar para mostrarle el centro de Santiago, que es un mundo aparte. Uno que probablemente no tiene nada que ver con ninguno de los lugares que conoce. Allí nos comeríamos unas empanadas para el almuerzo. Eso sí que la sacaría de su contexto.
4. Donde el Guatón. En Bustamante 650 es donde termina toda la gente que trabaja en restaurantes en ese barrio. Cuando salen tipo dos de la mañana ya no hay nada abierto. Sólo ellos. Y los sándwiches que hacen aquí son muy buenos. Tendríamos que compartir un chacarero. Después de ese sándwich y cuando se acabara el recorrido, no se olvidaría nunca de Santiago. Quién sabe, de repente le baja la locura y termina quedándose acá.
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