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Las órdenes de compra vinieron principalmente desde el extranjero. Varios fondos de inversión querían añadir las acciones de Soquimich a sus portfolios. Los papeles del mayor productor de nutrientes vegetales, yodo y litio del mundo no subían como sus competidoras a nivel gobal. Agrium, Mosaic y Potash Corp escalaban, en promedio, 15% en el año, mientras que la firma que controlan Julio Ponce y la canadiense Potash Corporation of Saskatchewan Inc. (PCS), escasamente se reajustaba.
Con esas adquisiciones más el sempiterno "ruido" de una pelea por el control de la organización se gestó el rally que llevó a "las Soqui" a subir 23% en la primera semana de abril y 40% en lo que va del año. Mientras, el referencial IPSA acumula un retroceso de 3%.
Importantes bancos y fondos de inversión globales recomendaron a fines del año pasado entrar al sector: JP Morgan, RBC Capital Markets, PNB Paribas y Merrill Lynch, entre otros, anunciaron que se avecinaba un boom en la industria de los alimentos y negocios afines. Y que era necesario tomar posiciones para ganar dinero.
Christian Contreras, analista del departamento de Estudios de Banchile, afirma que no se trata de un fenómeno aislado, sino que responde al alza de los precios de los fertilizantes a nivel mundial, que se ha reflejado en las competidoras de SQM: Agrium, Mosaic y PCS, entre otras.
Añade que la escalada del potasio, que en el último año aumentó 37%, también incide, porque SQM es el principal productor mundial de nitrato de potasio. "En marzo se cerraron contratos entre India, Canadá y Rusia y los incrementos fueron sobre el 100%", sostiene.
Según el último reporte de la consultora estadounidense ICIS Chemical Business, la alta demanda mundial generada principalmente por China e India está presionando el valor de los fertilizantes. Sólo hace una semana las empresas de este último país pagaron US$ 625 por cada tonelada de potasio, más del doble que hace un año, marcando la pauta del mercado. Tanto, que los pedidos para junio ya están comprometidos a US$ 750 por tonelada.
Los agricultores de todo el mundo quieren producir más, mientras que los voraces gigantes asiáticos -que ya hicieron subir los metales y el petróleo- ahora están demandando alimentos. A eso se añade el boom de los biocombustibles, que ha disparado el precio del maíz, la soya y el trigo a niveles nunca antes visto. Otro factor que ha incidido en la cotización es el alto precio del petróleo, que en los últimos 18 meses saltó desde los US$ 50 a más de US$ 100.
Un informe de la corredora de bolsa Munita, Cruzat & Claro explica que el creciente aumento en los valores de los alimentos, específicamente los granos usados para fabricar biocombustibles, ha generado un crecimiento importante en la industria agrícola. "En Estados Unidos la creciente demanda de maíz para producir etanol ha hecho que los agricultores planten la superficie más grande de ese país desde 1944. En muchos casos han cambiado las cosechas rotativas como las de soya por maíz, que necesita 32 veces más nitrógeno por hectárea. Esto, sumado al apoyo federal que reciben los agricultores para producir etanol, ha provocado un incremento en el precio de los fertilizantes", dice el documento.
La corredora sostiene que un cambio del 20% desde plantaciones de soya hacia plantaciones de maíz provocaría un aumento en la demanda por fertilizantes nitrogenados de aproximadamente 4,5 millones de toneladas. Y los nutrientes vegetales de especialidad aportan cerca del 50% de los ingresos de Soquimich.
Desde pantallas hasta autos
Con las mayores reservas de nitrato y yodo del mundo y derechos de explotación sobre salmueras subterráneas en el Salar de Atacama, SQM es vista como una de las firmas interesantes de la industria. Un reciente informe del banco de inversiones PNB Paribas destaca sus fortalezas en el negocio y además su calidad de productor a bajo costo.
"Adicionalmente, los recursos obtenidos del Salar de Atacama presentan una baja cantidad de magnesio, disminuyendo significativamente los costos de procesamiento. El caliche es obtenido de las minas superficiales de Pedro de Valdivia, María Elena, Pampa Blanca y Nueva Victoria", especifica la clasificadora de riesgos Feller Rate.
Los analistas añaden las ventajas de disponibilidad de agua, autoabastecimiento de materias primas e infraestructura y transporte que posee la compañía. Ellos mismos las han visto en las visitas anuales que la firma programa a sus instalaciones.
La última se realizó a mediados de marzo. Más de 20 personas, entre ellos algunos profesionales extranjeros, tomaron el avión rumbo a Antofagasta para recorrer las oficinas de la salitrera María Elena y luego visitaron los demás sitios productivos, situados en la I y II regiones.
Actualmente la empresa desarrolla un plan de inversiones por US$ 700 millones destinado a obtener una mayor capacidad de producción de nitratos y carbonato de litio.
El año pasado SQM -como se llama oficialmente- vendió US$ 1.100 millones, a más de 100 países. La compañía mantiene una red de distribución compuesta por más de 20 filiales, con oficinas comerciales, bodegas y hasta plantas para hacer las mezclas. Además, tiene acuerdos de distribución con diversos operadores.
El mercado sostiene que la empresa es un productor integrado, lo que le otorga flexibilidad en la producción de los diferentes productos que comercializa, por lo cual puede adaptarse con mayor rapidez a la demanda.
Uno de sus mayores problemas radica en cómo enfrentar el alza de la energía. Debido a los cortes de gas desde Argentina, la compañía ha debido hacer frente a mayores costos, usando diésel para mantener su operación. Hace cinco años el gasto por este concepto era de alrededor de US$ 30 millones; hoy es de US$ 130 millones.
Feller Rate afirma que uno de los riesgos de la firma es su exposición a las monedas extranjeras, debido a que un porcentaje importante de su estructura de costos está en pesos chilenos. No obstante, aclara que la firma mantiene seguros de cambio que podrían mitigar ese problema.
La compañía -que hace 20 años preside Julio Ponce- es también el principal productor de litio del planeta, con una participación cercana al 36% del mercado mundial. La materia prima es clave para diversas industrias, pero sobre todo para la producción de baterías para equipos portátiles.
En los últimos años la fabricación de notebooks, teléfonos celulares y reproductores de música ha experimentado una fuerte alza impulsada por el buen estado de la economía mundial. En 2007 el precio del litio subió 48% y pese a la desaceleración que podría generar una recesión en Estados Unidos, el ingreso de autos híbridos con baterías de este mineral ha generado un interés adicional por parte de los inversionistas en SQM.
Ello, pese a que China está iniciando su propia producción del mineral, lo que podría impulsar una caída en los precios.
Al respecto el banco de inversiones LarrainVial dice en su último informe de este mes que "creemos que el impacto de la producción china en el mercado será mucho menor al esperado anteriormente y que los precios sólo sufrirán reducciones menores ante una demanda que permanece más que sólida y que en el mediano y largo plazo presenta perspectivas sumamente alentadoras".
Y añade que "en lo referente al mercado del litio, manteníamos una visión negativa para este año que hemos moderado significativamente. De esta manera estamos revisando al alza nuestras estimaciones de precios. De este modo, esperamos una reducción en la cotización del carbonato de litio de 6% en 2008, mucho menor a nuestro supuesto anterior de una caída de 25% aproximadamente".
SQM es además el principal productor de yodo del mundo, con ventas anuales sobre US$ 200 millones y que representan alrededor del 20% de sus ingresos. El yodo, cuyo valor en los últimos cinco años ha subido 50%, se utiliza para la producción de desinfectantes y antibióticos, y también en las pantallas de cristal líquido (LCD).
La escalada en Bolsa
Actualmente, SQM vale en Bolsa US$ 7 mil millones, mientras que Agrium cuesta US$ 11 mil millones; Mosaic US$ 53 mil millones y Potash US$ 55 mil millones.
En la bolsa dicen que a contar del 10 de octubre del 2007 los papeles de la firma empezaron a "prender" entre los inversionistas extranjeros. Ese día la acción trepó a $ 9.518, el mayor valor en los últimos años.
Posteriormente los papeles de la compañía retrocedieron hasta asentarse en un promedio de $ 8.500. A mediados de febrero de este año comenzó tímidamente a escalar. Las fuertes subidas vinieron después. Pese a ese constante "ruido" los analistas sostienen que SQM sigue como un papel demandado en el mercado.
"Los inversionistas premian a SQM por distintos motivos, entre los cuales destaca la importante participación de mercado que tiene en sus principales negocios. Estas condiciones y la buena administración de la compañía, han permitido que en los últimos años haya mostrado un retorno sobre el capital invertido con tendencia al alza y por sobre su costo de capital, lo que indica que la compañía ha podido desplazar a sus competidores y ha sido efectiva asignando recursos de inversión, que se traducen en mayor generación de valor para los accionistas", dice Emilio Andrade, del banco de inversiones IM Trust.
El analista agrega que "por otra parte, existe un amplio interés estratégico por parte de dos de las más grandes compañías de fertilizantes en el mundo (PCS y Yara) por el control de SQM, lo cual creemos que ha mantenido elevado el precio de la acción, debido a que se podría gatillar una OPA por la compañía".
Eterna pelea
En octubre de 2001 la canadiense PCS entró a SQM. Las AFP le vendieron el 18% de la propiedad y desde entonces ha estado entrampada junto a su presidente Julio Ponce en una verdadera batalla por el control que se ha librado en Bolsa.
La disputa ha sido aprovechada por el mercado, porque según varios corredores, el día en que uno de los bandos ceda
"correrán millones".
Por eso, en este último episodio de alzas, los analistas no descartaron nada. Los rumores corrieron por todo Santiago y hasta por las noches se llamaban entre ellos para saber qué venía el día siguiente. Durante algunos días se especuló con fuerza que Ponce estaba interesado en acrecentar su poder accionario en la compañía, pero después se dijo que éste se había deshecho del 0,2% de la propiedad.
Según varios agentes, otro de los factores que influyron fue el cambio en la composición de los ADR de la firma listados en Nueva York, que permitió a varios fondos de inversión estadounidenses comprar el papel más barato.
Hasta la semana pasada, varios fondos no podían adquirir ADR que valieran más de US$ 100, según una normativa de la Securities & Exchange Commission (SEC). Y como el ADR serie B de SQM se estaba transando a más de US$ 230, no tenía demanda. Por eso cada uno se dividió en diez acciones y así cada papel se ajustó a niveles de US$ 20, aumentando el volumen transado en Wall Street. El fuerte interés de inversionistas extranjeros terminó en grandes compras hacia el mercado local, dice un agente.
Los ruidos llevaron en todo caso a que varias casas de bolsa reiniciaran el análisis a los precios que habían estimado como "objetivos" para "las Soqui".
LarrainVial actualizó sus estimaciones asignándole un precio objetivo de $ 14.500 por acción para un período de 12 a 18 meses, con una recomendación de "Rendimiento Superior al Mercado".
Hay varios inversionistas esperando a que finalmente uno de los bandos ceda y venda su porcentaje a su oponente. Mientras eso sucede, los papeles podrían seguir subiendo. El nuevo boom de los fertilizantes podría tomar varios años.
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